Jueves  09 de Julio de 2020 | Última actualización 06:21 PM
Por: Prensa Latina | 1:42 PM

WASHINGTON, 5 de julio, 2020 (PL).- El presidente estadounidense, Donald Trump, volvió a dar un carácter marcadamente político y partidista al Día de la Independencia, cuando trata de impulsar hoy sus posibilidades de reelección en medio de un panorama adverso.

Tradicionalmente el 4 de julio es una efeméride alejada de partidismos y temas políticos, en las que los norteamericanos disfrutan de desfiles, picnics, juegos deportivos y fuegos artificiales, pero desde el pasado año el jefe de la Casa Blanca se ha empeñado en ser protagonista de la fecha.

En 2019, y a pesar de recibir numerosas críticas, el mandatario republicano celebró un evento bautizado como Saludo a Estados Unidos ante el capitalino Monumento a Abraham Lincoln, el cual incluyó exhibiciones militares y un discurso ante decenas de miles de personas, fundamentalmente seguidoras del presidente.

La celebración del Día de la Independencia este sábado en el país tuvo un tono diferente al de años anteriores, pues la pandemia de la Covid-19 impidió la realización de los habituales desfiles y otras costumbres de la jornada, pero eso no evitó que Trump repitiera la experiencia del año previo.

Esta vez el Saludo a Estados Unidos fue un evento más pequeño, el cual tuvo lugar en el jardín sur de la Casa Blanca y el vecino parque la Elipse, pero en su alocución Trump transmitió un mensaje mucho más divisivo, con el propósito fundamental de apelar a su base electoral de cara a los comicios del 3 de noviembre venidero.

Si en 2019 el gobernante evitó los temas polémicos para enfocarse en la historia del nacimiento de Estados Unidos como país y sus logros posteriores, ayer de dedicó a atacar lo que él llama "la izquierda radical" y la 'turba enojada' que se opone a su administración.

De acuerdo con el diario The New York Times, Trump se presentó como el heredero de los "héroes estadounidenses" que "derrotaron a los nazis, destronaron a los fascistas y derrocaron a los comunistas", en tanto, trazó una línea directa entre tales enemigos y sus actuales críticos en el país.

"Ahora estamos en el proceso de derrotar a la izquierda radical, los marxistas, los anarquistas, los agitadores, los saqueadores y las personas que en muchos casos no tienen idea de lo que están haciendo", manifestó el presidente.

Del mismo modo que hizo la noche antes con un discurso en el Monte Rushmore, Dakota del Sur, el mandatario se refirió a las recientes protestas contra el racismo y la brutalidad policial que tienen lugar en el país, pero no para condenar esos problemas, sino para arremeter contra los manifestantes.

"Nunca permitiremos que una multitud enojada derribe nuestras estatuas, borre nuestra historia, adoctrine a nuestros hijos o pisotee nuestras libertades", expresó en referencia a los llamados a remover monumentos que honran en el país a figuras que apoyaron la esclavitud en la Guerra Civil de 1861 a 1865.

En la alocución en la que se dedicó también a atacar a China y a los medios de comunicación, el mandatario aprovechó, además, para celebrar la respuesta de su administración a la pandemia de la Covid-19, a pesar de que la crisis ya dejó más de 132 mil fallecidos en el país, la mayor cantidad a nivel mundial.

Trump, quien dijo varias veces que el coronavirus SARS-Cov-2 eventualmente "desaparecería", afirmó ayer que habría una solución terapéutica o una vacuna "mucho antes" de fin de año, algo con lo que no están de acuerdo especialistas en la materia.

Los reportes de prensa indicaron que pocas personas fueron vistas usando máscaras en el evento, una medida de protección que tanto Trump como figuras cercanas a él han minimizado.

Mientras el mandatario lanzaba sus controvertidos mensajes, muchos grupos volvieron a realizar protestas en Washington D.C. como parte del movimiento Black Lives Matter (La vida de los negros importa), en un reclamo de justicia racial.

Una de las participantes en las movilizaciones, Tierra Cooke, declaró al canal de televisión WUSA 9 que el Día de la Independencia no representa realmente a los afroamericanos porque después de esa fecha siguió la esclavitud. "Solo les estamos haciendo saber que no iremos a ningún lado y que no nos detendremos hasta conseguir justicia".

Otra tema sobre el cual se llamó la atención en esta jornada, y al cual Trump no hizo alusión en su discurso, fue el de la inmigración, gracias a la iniciativa de un grupo de artistas que utilizó la escritura en el cielo en 80 lugares del país.

Sobre centros de detención de inmigrantes, cárceles, tribunales, y en la frontera entre Estados Unidos y México, se dibujaron textos como "No a las jaulas" y otros que llamaron a quitar los fondos al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas.