Miercoles  03 de Junio de 2020 | Última actualización 07:10 AM
Por: Prensa Latina | 9:01 PM

WASHINGTON, 31 de mayo, 2020 (PL).- El exvicepresidente Joseph Biden afirmó hoy que Estados Unidos es una nación adolorida y hay que impedir que ese sentimiento los destruya, en referencia a la explosión social tras el asesinato del afroamericano George Floyd.

En una declaración difundida este domingo, el presunto candidato presidencial demócrata a las elecciones del 3 de noviembre, llamó a la calma a diferencia del presidente Donald Trump.

"Somos una nación en dolor, pero no debemos permitir que este dolor nos destruya. Somos una nación enfurecida, pero no podemos permitir que nuestra rabia nos consuma. Somos una nación agotada, pero no permitiremos que nuestro agotamiento nos derrote", escribió Biden.

Sin embargo, el instinto de Trump estuvo dirigido a atizar el fuego, pues cuando varias ciudades estallaron en protestas callejeras, algunas de las cuales fueron reprimidas por la policía, no hizo ningún pedido de paz, destacan medios locales.

En su lugar, el gobernante republicano publicó una serie de mensajes en su cuenta en la red social Twitter en los que culpó a los demócratas por los disturbios y pidió a los 'gobernadores y alcaldes liberales' que fueran 'Mucho más duros' con las multitudes.

Además, amenazó con intervenir con 'el poder ilimitado de nuestras Fuerzas Armadas' en las protestas, e incluso sugirió que sus partidarios montaran una contramanifestación.

La agitación llegó este sábado a la puerta de Trump por segunda noche consecutiva cuando cientos de personas condenaron el asesinato de Floyd a manos de un policía blanco en la ciudad de Minneapolis, Minnesota, el lunes pasado.

Los participantes, la mayoría pacíficos, coreaban 'las vidas negras importan' y 'sin paz, no hay justicia', pero hubo quienes dispararon petardos y arrojaron ladrillos, a lo que respondieron los agentes del Servicio Secreto y de la Policía con spray de pimienta.

Las declaraciones de Trump no contribuyeron a aplacar la indignación, indicó el diario The New York Times.

En un tuit el presidente dijo que las protestas en el Parque Lafayette frente a la Casa Blanca tuvieron 'poco que ver con el recuerdo de George Floyd' y, una vez más sin aportar pruebas para respaldar su reclamo, agregó que los manifestantes 'solo estaban allí para causar problemas' y que eran manejados por una mano profesional.

Tanto Trump como el fiscal general, William Barr, culparon además, sin ofrecer pruebas, a 'grupos de extrema izquierda' por los focos de violencia.

Estados Unidos es un país a tope: asolado por una pandemia, golpeado por el colapso económico, dividido por los cierres e incluso por las máscaras de la cara, y convulsionado por la discordia racial, comentaron observadores.