Lunes  18 de Junio de 2018 | Última actualización 08:24 PM
Manny Ramírez, otro beisbolista en las fauces del dopaje
Por: Prensa Latina | 3:01 PM

LOS ANGELES, 7 may (PL).- El jardinero dominicano Manny Ramírez se convirtió hoy en el último de los grandes beisbolistas en caer en las fauces del dopaje en las Grandes Ligas de Estados Unidos.

Después de algunos meses con Alex Rodríguez en el punto de mira, le tocó el turno a Ramírez, considerado junto a Rodríguez y al también dominicano Albert Pujols los tres mejores bateadores del mundo.

La Oficina del Comisionado de las Grandes Ligas decretó un castigo de 50 juegos, tal y como establecen las reglas del béisbol en el país, muy diferentes a las del resto de las instituciones deportivas internacionales.

Ramírez, quien firmó un contrato por 25 millones de dólares al año con los Dodgers de Los Angeles, no solo dejó a su equipo sin el mejor bateador, sino que puso en peligro la credibilidad de una carrera impresionante bate en mano.

El recio toletero, considerado también un jugador conflictivo y de pocos amigos, trató de defenderse y solo atinó a decir que recientemente acudió a un médico para que le recetara un medicamento con el cual atenderse un problema de salud.

¿Qué iba a decir? No podía repetir la historia de Barry Bonds o negarlo todo como hizo en su momento Rafael Palmeiro.

En los primeros cinco meses del presente año, tres jugadores de Grandes Ligas fueron sancionados por consumo de esteroides.

Primero fue el puertorriqueño J. C. Romero, relevista de los Filis de Filadelfia, y luego el también lanzador Sergio Mitre, de los Yankees de Nueva York.

La baja de Ramírez, quien batea para .348, con seis cuadrangulares y 20 carreras impulsadas, significa un golpe duro para el equipo que dirige Joe Torre, pero las grandes secuelas llegan más allá, a todas las Grandes Ligas.

Ramírez argumenta que en los últimos cinco años pasó 15 controles antidopaje, pero nada de eso logrará apartarlo del círculo de los tramposos, inaugurado por Barry Bonds en 2004.

El escándalo de dopaje en las Grandes Ligas se desató a finales de 2004 al unísono con el de los Laboratorios BALCO, acusados de distribuir anabólicos entre los deportistas.

Bonds, entonces en los Gigantes de San Francisco, Gary Sheffield y Jason Giambi -ambos en los Yankees- fueron llamados a declarar ante una comisión del Congreso que investigo el caso BALCO.

Sheffield y Giambi lo aceptaron, pero Bonds se negó y desde entonces su nombre aparece como un apestado para las Grandes Ligas, a pesar de sus impresionantes récords de jonrones y bases por bolas recibidas.

Tan mal mirado es Bonds que el Comisionado Bud Selig observa con malos ojos sus registros absolutos, en tanto los encargados de escoger a los miembros del Salón de la Fama dudan de que alguna vez votarían por él.

En la lista negra de los dopados aparecen también el lanzador Roger Clemens, tal vez la más grande estrella del montículo en los últimos 20 años, y los jonroneros José Canseco y Mark McGwire.

Ramírez, de 37 años de edad, acumula 533 jonrones, mil 745 carreras impulsadas y .315 de average en 17 temporadas, pero esos números ya están en dudas.

La sanción de 50 partidos comenzará a cumplirse de inmediato, pero nadie sabe qué será del dominicano cuando llegue la hora del regreso.

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