Viernes  18 de Abril de 2014 | Última actualización 09:42 AM
La horrible contaminación ambiental de la República Dominicana
Por: RAMON ANTONIO MEDINA | 11:06 PM

Es sumamente penoso, e irónico a la vez, que en nuestro país se celebrara el Día Mundial del Medio Ambiente y cada día surgen nuevos métodos para continuar contaminando este suelo, mientras que la ley 64-00 no se cumple ni mucho menos se respeta.

Pero lo más crítico es que el flamante secretario de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Jaime David Fernández Mirabal, defiende a capa y espada la instalación de una cementera en la comunidad de Gonzalo cerca de la zona de amortiguamiento del Parque Nacional Los Haitises.

El problema de la contaminación ambiental y la desmedida agresión a los recursos naturales está presente en todos los lugares de este país, ya sea en los campos o las ciudades donde manos criminales hieren sin piedad a la agonizante madre naturaleza.

La contaminación puede asegurarse que es un monstruo que con sus nocivos efectos va cobrando cada día vidas inocentes de animales, árboles y personas, como son los pobres niños del sector El Paraíso de Dios en el municipio de Haina, los cuales tienen plomo en su sangre provocado por una fabrica de baterías instalada allí. A propósito de Haina, hace varios meses se realizó un estudio científico en el referido municipio de San Cristóbal y se pudo comprobar que es uno de los pueblos más contaminados del mundo, situación que le hizo ganar el nombre de “El Chernobyl del Caribe”.

Ni hablar de los intentos de la empresa Barrick Canadiense, por instalar una planta de carbón en Barahona, pretensiones que fueron repelidas con valentía por toda la población del suroeste, pero en esta misma ciudad sureña las aguas tóxicas vertidas en la bahía de Neyba provenientes de la nave del tintado de telas en la zona franca local y propiedad de la empresa de capital coreano The Will Bess, extinguió por completo el estuario natural de manatíes que databa desde la época precolombina.

Estas aguas tóxicas que llegan al Mar Caribe a altas temperaturas no sólo han arrasado con la flora y la fauna de Barahona sino que ha ocasionado varias enfermedades respiratorias y de la piel a cientos de personas residentes en Los Blocks, Las Salinas, Valle Encantado y Jarro Sucio, sectores que pertenecen al recién creado municipio Villa Central.

Ahora una compañía extranjera pretende instalar en la playa Los Cayos un astillero para reparar buques, lo cual también contaminará a la referida playa y a la de Casita Blanca, pero además las montañas de la sierra de Bahoruco parecen antorchas encendidas, donde a diario se derriban y son quemados centenares de árboles para hacer conucos y extraer madera, mientras que manos poderosas de políticos y militares están detrás de ese crimen ecológico.

Pasando a la región del Cibao, tenemos que en la ciudad turística de Puerto Plata existen varios problemas de contaminación ambiental provocados por las plantas generadoras de energía eléctricas que allí existen.

Según ciudadanos que residen en el complejo turístico de Costambar, el polvillo y el ruido de la Generadora San Felipe ha llevado al colapso de ese destino turístico, provocando el cierre del hotel Bell Salt Hill, además de contaminar todas las villas y complejos hoteleros de Cofresí y la bahía de Maimón, lo cual ha dado lugar a un estrepitosa baja en el sector turístico.

Pero en esta misma ciudad, un zar de la construcción local depreda amplias zonas de terrenos cercanos a la reserva natural de la Loma Isabel de Torres, construyendo urbanizaciones amparado en relaciones políticas, mientras que las autoridades de la Secretaria de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarena) se hacen de la vista gorda.

¡Caramba! quien podrá defender los recursos naturales en nuestra querida República Dominicana… Ojalá aparezca un Chapulín Colorado.

El autor es periodista y locutor.