Martes  23 de Enero de 2018 | Última actualización 07:05 PM
Dos cuentos de Elías Bortokán
Por: ELÍAS Y. BORTOKÁN | 3:28 PM

Las Hormigas y el Enano

La hormiga escuchaba una voz que le susurraba lo que el viento se llevó, más alla del diluvio, después de que un rayo de luz compartido de ondas y partículas ondas que fueron lejanas partículas hechas de polvo, polvo gris de tierra negra preciosa, hecha de sangre sudor y lágrimas, recorriera el camino detrás de la montaña, donde un enano cargando una leña comía un fruto hecho de sueños, donde las hormigas jugaban y vivían felices muy lejos de la civilización moderna.

EL JUEZ Y LA ABEJA

Habiéndose oído todo el juez se dispuso a dictar sentencia, cuando de pronto apareció una abeja volando en medio del salón, tengo noticias para usted señor juez, cuantos años ha cantado en esta corte, pues he perdido la cuenta, y esta usted seguro de haber sido justo señor juez, pues a decir verdad no estoy seguro, entonces como sabe usted que será justo en esta ocasión, la justicia es necesaria pues sin ella no podemos vivir en sociedad y aunque a veces no estemos seguros de si un fallo es justo es necesario, y el beneficio de la duda replicó la abeja, no es honrado darlo cuantas veces sea pertinente, no sabe que usted también tiene un juez en los cielos, entonces el señor juez que se aprestaba a cantar 20 años de prisión sin estar realmente seguro de lo justo de su veredicto, exigió al fiscal presentar más pruebas antes de emitir un juicio final.

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