Jueves  24 de Octubre de 2019 | Última actualización 11:08 PM
La danza de los millones
Por: LUCHY PLACENCIA | 10:11 AM

Tras la caña, la molienda, el oro dulce,
los borinqueños besaron la tierra que seduce.
Extasiados, cual si oyesen el canto del coquí,
La Mona los llevó a San Pedro de Macorís.

Hubo pizza italiana, flema británica y cubanía a tus pies.
Tuvimos vientres árabes danzantes
e iglesias cocolas que invocaban al Espíritu Santo en inglés
con coros protestantes.

Para echar a andar las locomotoras,
telegrafiar cartas de amor,
encender la luz de las farolas
y escribir periódicos de última hora,
regresaste.

Para enseñarme el idioma de las olas,
recoger en mi playa miles de caracolas,
reverdecerme como un campo de caña
y rebozarme de azúcar las entrañas,
me besaste.

Y te besé, sorbiendo el río Higüamo,
viviendo con ingenio el Angelina,
gozando sorprendida el alumbrado,
el béisbol, el teléfono y mi piel de gallina.

Un beso entre rieles de hace siglos
me hizo bravío el mar y a ti el alma feliz:
no ganamos millones en San Pedro
pero danzamos el amor en Macorís.