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Agentes policiales apresan al sospechoso de cuádruple crimen
Por: JAVIER PEGUERO | 10:44 PM

SANTO DOMINGO, 9 febrero, 2018.- El sospechoso de un cuádruple homicidio, Víctor Alexander Portorreal Mendoza, fue apresado anoche en el sector El Cacique del Distrito Nacional, quien presuntamente habría asesinado a su esposa embarazada de cinco meses, y los tres hijos de ésta, tras ser sorprendido violando una hijastra de 13 años.

Portorreal Mendoza, de 32 años, se casó en abril del 2017 con Reyna Isabel González, de 32 años, a la cual mató a cuchilladas, igual que a sus hijos Daniela, de 13, Rahamín de 11 y Ángela Encarnación González, de 6 años.

Los cuerpos de las víctimos hallados al mediodía de ayer en el segundo nivel de la casa ubicada en la parte atrás de la calle Antonio Álvarez, en el kilómetro 8 de la carretera Sánchez, del barrio Enriquillo de la capital.

En la mañana de este viernes los cuerpos fueron entregados a sus familiares, por el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF), para ser sepultados esta tarde en el cementerio municipal de San José de Ocoa, de donde era oriunda la mujer.

Además de la madre y sus tres hijos, el asesino mató un perro chihuahua que tenía la familia, a fin de acallar sus ladridos y evitar atraer vecinos.

Desde que fue apresado, oficiales de la Policía interrogaban al sospechoso del cuádruple crimen en la sede del Palacio Nacional, y el director de la institución, mayor general Ney Bautista Almonte, se aprestaba a ofrecer una conferencia de prensa para dar a conocer los detalles del horrendo hecho.

Por otro lado, en la mañana de este viernes en el sector donde ocurrió crimen persistía el mal olor y los vecinos pidieron a Salud Pública intervenir para evitar una epidemia, ya que cuando los cuerpos fueron hallados llevaban varios días muertos.

La familia asesinada tenía solamente dos semanas viviendo en el lugar conocido como callejón Los Manzuetas, próximo a la avenida Cayetano Germosén del sector Enriquillo, en la parte sur de la capital.

Portorreal Mendoza fue detenido anoche en el Cacique del Distrito Nacional, ubicado frente al sector 30 de Mayo, donde trabajaba como mecánico, y donde según el presunto homicida, realizaba cultos como miembro de una secta de “metálicos”, aseguraron varios vecinos, que lo definieron como “una persona muy rara. Ese joven pasaba por ahí y nunca saludaba, siempre caminaba de prisa, y con la cabeza baja”.

Informaron sus vecinos, que siempre vestía de negro, con su pelo largo, tenía las uñas pintadas de negro, tenía pearcings en nariz, labios, lengua, ombligo y usaba dos aretes en cada oreja.

Una amiga de una joven a la que Portorreal Mendoza ofreció dos mil pesos para que sostuvieran relaciones sexuales, dijo que “todo ocurrió el pasado lunes, cuando su mujer tuvo una discusión con él, y salió, pero cuando llegó en la noche lo encontró violando a una de las niñas”.

Un vecinos de la familia que solicitó guardar su identidad, manifestó que “el lunes en la noche había un culto cristiano aquí frente a mi casa, y él pasó rápido, volvió y salió de la casa y volvió con un refresco en la mano, entonces se trancó en su casa y puso su música metálica a todo volúmen, la cual apagó pasada las 11:00 de la noche, o sea que creó que él mató esa mujer a sus hijos en ese momento”.

El niño de 11 años fue encontrado ahorcado en el tubo del closet, y sus dos hermanas estaban desnudas y tiradas por el suelo boca abajo, rodeadas de sangre. El cuerpo de la madre estaba en otra habitación. Todos presentaban heridas de arma blanca, dijo el médico legista. A los cadáveres les practicaron autopsia en el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF), del Cementerio Cristo Redentor.

Ayer al mediodía tras descubrirse los cuatro cadáveres de la familia, éste llamó a su madre y le dijo que fuera a su casa porque había cometido una tragedia.

A la madre de Portorreal Mendoza, cuando sacaban de la casa a los cuerpos, el fiscal actuante le pidió que llamara a su hijo y le dijera que se entregara, pero la mujer le contestó: “Yo no tengo que llamarlo porque no es él que está muerto ahí”.

Tras esa respuesta, el representante de Ministerio Público ordenó que la apresaran, y cuando la señora estaba en el interior del vehículo, llamó a su hijo, y en el momento que hablaba, el fiscal la despojó de su teléfono móvil, y de inmediato la Policía comenzó a ubicarlo.

Leandro: Gracias por advertir la incorrección.

El Editor , SJM
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