Viernes  22 de Noviembre de 2019 | Última actualización 07:00 PM
Barbarie arrastrada y acumulada
Por: Columnista de Barrigaverde.net | 11:24 AM

Revisando actitudes y actuaciones de gobernantes, que nos desgobernaron, vemos similitudes que fueron acuñadas en esas épocas como buenas y válidas, y hoy somos nosotros que sufrimos las consecuencia; ayer fueron nuestros antepasados.

Me refiero concretamente a que ya en tiempos de Ulises Heureaux (Lilís), se estaban haciendo prestamos en el extranjero, para tratar de resolver la crisis económica, pero el dinero era utilizado por el Presidente no para satisfacer necesidades de la gente, sino para corrupción, clientelismos y para tratar de perpetuarse en el poder.

Comenzando con el sanguinario dictador Lilis, el primer préstamo que tomó fue a Holanda, asesorado por el político de mayor fuste, que era el general Generoso de Marchena Peláez, hablamos del 1888.

Como este dictador, al igual que todos, no soporta a nadie le haciera sombra, encarceló a Marchena, y luego lo mandó a FUSILAR (1899) en un sector llamado la clavellina, en Azua de Compostela.

Luego se habla, de que Lilís era un dictador, pero que hizo el ferrocarril de Sánchez a la Vega, y otras obras, hasta que fue emboscado en Moca, por conspiradores que luego fueron presidentes.

Me referiero a dos que estaban presentes en la conjura, Horacio Vásquez, y Món Cáceres. Ambos hicieron gobiernos de corte dictatorial, y Món Cáceres fue también asesinado después de una conspiración, ejecutada a nivel de la calle Independencia casi esquina Máximo Gómez.

Pero en esos duros años del comienzo del siglo XX, nos gobernaron dos presidentes buenos, honestos, y comprometidos con el pueblo, que fueron Ulises Espaillat, y el padre Billini, ambos gobernaron por poco tiempo, tomando en cuenta que la tradición era que los presidente fueran asesinados para quitarlos del poder.

En el 1924 asume el poder Horacio Vásquez, después de la intervención Norteamericana en el 1916, también tomando préstamos en el exterior endeuda el país, y aún estando enfermo y operado de un riñón, el cual le fue extirpado, hace maniobras para perpetuarse en el poder y continuar favoreciendo a sus amigos y familiares, para que se enriquecieran y consiguieran una casta dirigencial, que no los sacara del poder real.

Como podemos ver, cualquier parentezco con lo que hemos vivido los últimos 24 años, "es pura coincidencia".

Aquí viene el general Rafael Leonidas Trujillo Molina, y le da un golpe de Estado al ya envejecido Horacio Vásquez. Esto no fue nada difícil para Trujillo, porque era el jefe del naciente ejercito dominicano, y tenía en su sangre la traición y ambición necesaria para llevar a cabo la opresión de la Republica Dominicana por la friolera de 31 años. Todo era de él; su ambición era ilimitada. Gobernó, mató, encarceló. Deportó, torturó, humilló...

A este humilde y sufrido pueblo, en este largo period de 31 añs, en varias ocasiones ponía a un presidente títere, pero se quedaba él mandando.

Trujillo construyó unas 60 empresas con dineros del pueblo, y cuando fue ajusticiado en la autopista 30 de mayo, dejó por poco tiempo estas empresas llamadas de CORDE, porque luego fueron usadas, para clientelismo por Joaquín Balaguer, y regaladas por Leonel Fernández en su primer ascenso al poder, en el 1996.

Es preciso recalcar y martillarle a este pueblo, que tendrá nuevas elecciones dentro de unos meses, que debe saber a quien le dá su voto; que no podemos continuar con este estado de cosas.

El pueblo debe saber que Hipólito Mejía no tuvo un buen gobierno, que fue corrupto y con tendencias dictatoriales, y que un chabacano así nunca mereció ser presidente. Ahora aspira a volver a la Presidencia, aún más senil.

Mejía compró la modificación de la Constitución para reelegirse, con lo cual favoreció a Leonel Fernandez, sin olvidar sus concepciones "guardiófilas" y dictatoriales.

Debo decir que el Partido de la liberación Dominicana (PLD), en el poder, tiene en su seno a una serie de caudillitos, que se han caracterizado por tratar de imitar a Trujillo, Balaguer y a todo el que mostrara vocación de permanecer indefinidamente en la Presidencia.

Leonel Fernández tiene, incluso, mucho parecido al estilo de gobernar a Ulises Heureaux [Lilis), que en su momento ha dicho que su partido es una fábrica de presidentes, pero es una fábrica que sólo lo ha construido a él, porque se cree predestinado como se creyó Balaguer en su momento.

Probablemente el más malo de todos sea Danilo Medina, quien al no poder reelegirse pretende meter ahí a un testaferro, para granjearse impunidad y con ello evitar la prisión que le toca por el descarado caso de Odebrecht y Punta Catalina.

Pueblo, rechaza con tu voto a las basuras arrastradas desde finales de 1800 hasta la fecha. Rechaza la barbarie que significa Danilo Medina, Leonel Fernández, Hipólito Mejía, Miguel Vargas Maldonado, Gonzalo Castillo, Pechito, Navarro... Rechaza a todo lo que huela a PLD.