Domingo  17 de Noviembre de 2019 | Última actualización 10:45 AM
¿Sangre nueva?
Por: Columnista de Barrigaverde.net | 10:04 AM

La sangre en política puede ser nueva o vieja, con mucho o poco uso, con más o menos vida por delante. Cada estadio tiene sus ventajas y desventajas dentro de un proceso indetenible en el que a la larga lo nuevo reemplaza lo viejo, lo viejo tarda en desaparecer y lo nuevo en llegar.

En ese filosofar vale decir que lo viejo en política no siempre es sinónimo de decadencia y degeneración, y que tampoco lo nuevo simboliza siempre bondad y renovación; dado que ni el tiempo de uso ni la edad de la sangre son el meollo del asunto a la hora de juzgar el valor de ese quehacer y de los seres que lo practican.

En esto lo decisivo es la calidad de la sangre (libre de tóxicos), y si en política ella se mide por las características de los sistemas, modelos y formas de proceder que garanticen felicidad colectiva y gobernantes enfrentados a la corrupción, abuso, explotación e injusticias…entonces habría que evaluar con esas referencias cada propuesta y cada protagonista, para entonces juzgar su pertinencia.

Una cosa me parece clara: este sistema, su régimen, su modelo (que tiene en sus entrañas un capitalismo gansterizado), régimen…en los que la política se ha convertido en negocio, elecciones en mercados, partidos en empresas privadas, precandidatos y candidatos en comerciantes o maleantes, funcionarios viejos y nuevos en asaltantes de presupuestos y patrimonios nacionales como fuentes de enriquecimiento y ascenso personal y como fondos o bancos de la política corrupta…no hay manera de que sangre vieja y nueva no terminen inundadas de toxinas y bacterias; salvo contadas excepciones que se usan para adornan la podredumbre… y cuando se pasan de la raya son acosadas o “detutanadas”.

Más claro aun está que en este sistema de dominación solo la sangre contaminada va a parar a cargos y candidaturas fundamentales para su funcionamiento. En materia de candidatura la sangre nueva de Danilo se llama Gonzalo, que de diferente tendrá menos experiencia, con ciertas ventajas en hacer negocios invirtiendo en la política y con culpabilidades diferenciadas en la estafa de Odebrecht y su Punta Catalina. La trasfusión infectada, por demás, es inocultable.

Y en las nuevas remociones cupulares se destacan un joven presidente de la Suprema Corte de Justicia que está encabezando el juicio a un senador cuya campaña electoral dirigió, resistiéndose a inhibirse; y un joven ministro de economía con funciones directas en la precampaña de Gonzalo. ¡Vaya renovación! ¿Que de nuevo tiene esa sangre?
por Taboola