Miercoles  13 de Noviembre de 2019 | Última actualización 01:11 PM
Problema de todos
Por: Columnista de Barrigaverde.net | 8:30 PM

Hay quienes piensan –incluyendo dirigentes y militantes de los partidos de oposición- que el conflicto que sacude al Partido de la Liberación Dominicana tras concluidas las primarias es “cosa de ellos”, que “se maten unos con otros”, (así salimos de esos corruptos). Además en “pleitos de marido y mujer nadie debe meterse”.

Lo primero es que Danilo Medina y Leonel Fernández no son “marido y mujer”. Hubo un maridaje político, pero terminó en divorcio violento. Lo segundo es que en “pleitos de marido y mujer” si hay que involucrarse para impedir la violencia y porque es una cuestión social que a todos debe preocupar.

Más allá del alegado fraude electrónico, los resultados de las elecciones deben ser cuestionadas y hasta invalidadas por los electores incluyendo al empresariado que suele cometer el error de involucrarse en acciones indecorosa para favorecer a los candidatos oficialistas.
Lo que todos vimos en estas primarias fue un desastre, violento, brutal, fraudulento, como en otras ocasiones.

Desde 1966 todos los procesos electorales han estado marcados por el fantasma del fraude electoral. Los mataderos electorales van y vienen cada cuatro o cada dos años. Recuerdo que en una reunión del equipo de estrategia de Hipólito Mejía en las elecciones del 2012, un asesor español dijo: “Estamos por encima del margen de error de todas las encuestas, pero no del margen de robo de las elecciones”. Esas palabras me marcaron para siempre. (De haber sido yo el candidato todavía estaría en las “escarpadas montañas de Quisqueya sublevado como Enriquillo durante la Colonia).

No había manera de que Hipólito perdiera esas elecciones contra Danilo, un candidato opaco, sin carisma ni liderazgo, que apenas podía elaborar algunas ideas; pero Leonel, temeroso, ante la negativa del candidato del PRD, en ese momento, de negociar impunidad, decidió, con todos los recursos del Estado, imponer a Danilo, como en efecto hizo. Y hoy paga las consecuencias.

En el 2008, durante la contienda interna del PLD, Danilo dijo que el Estado, en manos de Leonel, lo había vencido. ¡Y fue cierto! El Estado es un factor determinante en las elecciones dominicanas. Y hasta que eso no termine, seguiremos viendo los camiones y las patanas de los organismos oficiales distribuyendo alimentos, electrodomésticos, reparando calles y callejos, regalando dinero en efectivo, etc., etc., etc.

En esta ocasión la compra de cedula era público; la distribución de las dádivas por igual. Sin ningún reparo, ante la vista de todos, incluyendo guardias y policías que forman parte de la trampa. En esas condiciones todas las elecciones tienen que ser invalidadas.