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Presidente Jovenel Moïse llama a diálogo y capital comienza a arder
Por: Prensa Latina | 6:41 PM

PUERTO PRINCIPE, 15 de octubre, 2019 (PL).- Minutos después de que el presidente haitiano Jovenel Moïse llamara hoy a diálogo para solucionar la actual crisis sociopolítica, manifestantes comenzaron a erigir barricadas en algunas arterias de esta capital.

Este martes algunas escuelas y empresas abrieron sus puertas, después de la masiva movilización del domingo pasado convocada por los artistas, sin embargo, el discurso del mandatario caldeó la ira de manifestantes que desde hace un mes piden su dimisión.

"Yo esperaba que renunciara", dijo a Prensa Latina Marie Pierre, vendedora ambulante en las inmediaciones del aeropuerto internacional.

Lamentó que sus hijos solo han podido ir dos veces a la escuela desde septiembre, y cada vez vender en las calles se hace más difícil porque las personas permanecen meses sin trabajar.

Moïse señaló que el país está inmerso en una crisis socioeconómica y política profunda, pero insistió en que la manera de resolverlas es con un diálogo, que antes fue rechazado por sectores opositores.

"Es un problema sistémico, es un sistema que tiene guardianes, herederos y víctimas", dijo el mandatario y reiteró que "solo podemos tocar el sistema a través del diálogo".

En el último mes, manifestantes y sectores opositores piden un cambio de sistema que permita atender las demandas de la mayoría, de mayor acceso a la educación, salud empleo y otros.

La nación de casi 12 millones de habitantes tiene una tasa de desempleo que supera al 70 por ciento de la población activa, además de mantener uno de los más bajos indicadores de desarrollo económico y social de la región.

Moïse coincidió con la legitimidad del descontento social, aunque subrayó que todas las problemáticas deben ser planteadas en la mesa de negociaciones y confirmó estar a favor de un diálogo "franco y sincere".

Las palabras del gobernante tuvieron lugar el mismo día en que las Naciones Unidas cerraron en Haití sus operaciones de paz, después de 15 años en la nación caribeña, que ha sido catalogada por movimientos progresistas como ocupación militar al mando de Estados Unidos.

Pesa, además, la inexistencia de un gobierno desde hace casi siete meses, luego que en marzo pasado el Parlamento despidiera al primer ministro, y después de cinco sesiones infructuosas de establecer un gabinete.

Para los manifestantes y sectores opositores, el jefe de Estado ha exacerbado los males del país, y piden su renuncia e instauración de un gobierno capaz de hacer frente a los problemas urgentes.