Lunes  26 de Octubre de 2020 | Última actualización 02:06 PM
Un pueblo golpeado
Por: Columnista de Barrigaverde.net | 5:15 PM

Presidente Abinador, este es un pueblo apaleado de manera inmisericorde por el partido de la Liberación Dominicana (PLD), que durante 20 años estuvo saqueando a los dominicanos y permitiendo todos los abusos que les diera las ganas a las compañías, por ejemplo Altice, Claro; abusos con la electricidad, con el cobro y corte del agua, con los seguros que debían ser prioritarios con la salud de los Dominicanos.

Desde la misma entrada de Leonel Fernández, en 1996, al dirigir el país se advirtió esa ambición de unos desarropados, que andaban en chancleta, vendiendo revistas y periódicos y rifando cosas para tratar de llegar al poder.

Hoy en dia, se convirtieron de la noche a la mañana, en multimillonarios, sobretodo después de ser apoyados en el siguiente gobierno, por Hipolito Mejía, el cual en el fondo nunca ha combatido a los ladrones del PLD.

Nos han esquilmado como pueblo; nos han robado; nos han endeudado hasta la médula, y es a todos los niveles, ya que politizaron los puestos y posiciones a nivel de todos los hospitales, dispensarios y subcentros, de manera que el que no era peledeísta, o no estaba dispuesto a venderse de alguna manera e integrarse a la piñata del poder, no conseguía ningún cargo, o le ponían una trampa como le pasó a quien escribe.

Yo ejercía la especialidad de cirujano en el Hospital Dr. Francisco Moscoso Puello, hasta que en el 2000 gana las elecciones el Partido Revolucionario Dominicano (PRD), y me designan subdirector de ese importante centro, a la vez que congelaban mi puesto de cirujano ganado por concurso.

El Dr. Ernesto Pérez Valerio fue colocado en la dirección, y entre ambos hicimos una gestión considerada la mejor en muchísimos años de existencia de ese hospital.

Cuando terminamos, en el 2004, entra al poder Leonel Fernández y recuerdo que aún sin tener los nombramientos, se tiró en el hospital un grupo de gente a buscar "sus" cargos y sacaron al administrador, al jefe de personal, al jefe de mantenimiento, al Director, y en siendo posiciones apetecidas todas fueron ocupadas por un grupo de mafiosos sedientos de comenzar a hacer del centro de salud un sitio de negocio.

Crearon compañías fantasmas para la compra de medicamentos, otras para los alimentos del personal, en fin formaron su red mafiosa que siempre ha predominado en los hospitales, pero no hasta cogiendo el dinero de la subvención para pagar sueldos y sobresueldos de personal administrativo y hasta médicos del PLD.

Hoy en día, gana el Partido Revolucionario Moderno (PRM), y se muestra tímido para sustituir a todos esos corruptos que hicieron dinero al principio con una famosa cuota de recuperación, y con la creación de compañías de compras fantasmas que sobrevaluaban los artículos que vendían, aparte de las comisiones del 15, 20, y hasta el 30% en algunos casos.

En mi caso personal, como es el subdirector el jefe del personal médico, tiene muchos choques con los médicos que no quieren cumplir, sólo dispuestos a ganar un sueldo. Había algunos que no se les veía ni cobrando, ya que se instauró el sistema de la tarjeta de pago.

De inmediato sacaron una carta diciendo que quien suscribe estaba loco, para que fuera firmada por todos los médico, pero la mayoría se negaron a firmar, por la falacia que esto significaba. Hasta que llegó a las manos de uno, que es abogado también, y les dijo que si estaban locos, que para eso había que tener prueba, que yo me los iba "a comer con una demanda".

Rompieron esa carta y sacaron otra, en donde me suspendían la entrada al quirófano, yo lo vi como unas vacaciones, pero cuando llevaba dos años sólo dando consulticas, decidí retirarme del hospital para evitar una tragedia.

Fui al Ministerio de Salud Pública, y allí me encuentro con el encargado, el Dr. Rafael Shiffino y su asistente Artemis Feliz, y junto al Dr. Mercado en ese momento jefe de Anestesiología del hospital Dr. Moscoso Puello y su red mafiosa Peledeístas, me hacen caer en un gancho, porque al que gana por concurso su posición, ni lo pueden cancelar ni trasladar.

Felíz me ofrece cambiarme a un hospital nuevo, recién inaugurado, que era el de Los Alcarrizos. Acepté firmar la autorización para el traslado, pero vaya sorpresa, para donde me habían mandado era para el hospital de Villa Mella, que más parecía una cárcel que un hospital, pero además lo que ahí se hacía era ginecología y obstetricia, así como pediatría. De inmediato, me negué a ir, pero el Dr. Gómez, que era el gerente en la zona 0, me conminó a tomar el nuevo cargo, so pena de cancelación, que era lo que querían en el fondo.

Allí comenzaron a exigirme cumplimiento, pero sin darme oportunidad para operar. Y a mandarme cartas de no rendimiento, pero continuaban sin darme chance, y no iba a operar en la calle. Pedí mi traslado, y después de rodar por diferentes subcentro, caí en el dispensario San Pedro apóstol, y allí llegó la paz, pero no podía operar ni una cirugía menor, ni nada, ya que allí no había quirófano y el centro sólo estaba autorizado para medicina primaria.

Ahí perdió la gente y el hospital Dr. Moscoso Puello, a un cirujano que le había dedicado 30 años de su vida.

Y así como a mi sucedieron otros muchos casos, de hacerle desaparecer la tarjeta de pago, la mía la desaparecieron, y estuve varios meses sin cobrar. Recuerdo ver al Dr. Rivas Gullón, cirujano torácico del Morgan, casi rogando que le pagaran. El ya murió, pero hicieron leña del árbol caído.

Asimismo pasa con la seguridad social, con la AFP, y con todos los seguros, que en el gobierno de Hipólito Mejía se la dieron a los bancos y a grupo hegemónicos de poder, para que el pueblo no se beneficie de nada, y esos malvados utilizando el sudor del trabajador, siguen haciéndose más ricos.

El presidente Luis Abinader no puede ocuparse de todo. Pero si tiene gente capaz, como son El Dr. Mario Lama, José Luis López, el mismo secretario de salud. Vamos a sacarlos a todos, como hizo Leonel cuando subió al poder, y vamos a darle empleo a la base del partido, que tiene 20 años recibiendo candela por atrás y por delante.