Viernes  30 de Octubre de 2020 | Última actualización 06:48 PM
El PRM y los empleos
Por: Columnista de Barrigaverde.net | 7:29 PM

Luís Abinader dice que el Estado no es un botín político, y se proclama presidente de todos los dominicanos, al tiempo de admitir que llegó gracias al Partido Revolucionario Moderno y las fuerzas aliadas. Es cierto. No puede decir otra cosa.

Las presiones de los dirigentes, militantes y simpatizantes son muchas, generando problemas muy serios, pues la gente está al borde de la desesperación, viendo como los cargos se agotan y aún la mayoría está cesante, haciendo largas colas con los currículos debajo de los brazos. Todos los días les dice: “venga mañana”, “ten calma”, “no te desesperes”, en “unos días saldrá lo suyo”, etc. Y ven –sin entender- que muchos del PLD, contra quienes lucharon para desalojarlos del poder, se mantienen en los puestos que consideran suyos por derecho. Es una situación muy difícil. La tasa de desempleo es muy alta, la calidad muy baja.

Cerca del 60% de los trabajadores son informales. Es un drama social que no tiene solución a corto plazo, porque los peledeístas, al igual que los simpatizantes de los demás partidos, tienen los mismos derechos Constitucionales. Me apena ver pobres en contra de otros pobres, no importa el partido al que pertenezcan.

Aunque no quiera, el PRM tiene la obligación de buscarles puestos a sus miembros.

Es el botín político cuando hay cambio de gobierno. Y lamentablemente no puede ser de otro modo. El PLD se mantuvo durante 16 años consecutivos en el poder de manera hegemónica. Todo lo controlaba y todo lo corrompía al mismo tiempo.

El PRM pasó todo ese tiempo en la oposición. Sus dirigentes y militantes pasaron momentos de amargura tratando de sobrevivir. No fue fácil. Ahora que está en el gobierno reclama su parte del pastel. Pero sucede que no hay pastel, que el PLD se lo comió y el pedazo que no pudo, lo envenenó.

Luís Abinader ha encontrado patanas llenas de facturas por pagar, no por cobrar. Los ex funcionarios se robaron todo cuando pudieron. Hasta los inodoros con todo y papel. (Habrá que despojarlos de todo para hacer justicia y recuperar con qué hacer las cárceles donde deben ser encerrados)

Hay que buscarle empleos a los perremeístas, pero no hay. Cancelar a los técnicos que en 20 años formó y educó el PLD no es posible con las leyes que ese partido aprobó justamente para proteger a sus cuadros políticos y sus intereses. Usted no puede cancelar a un profesional, con experiencia, maestrías y hasta doctorado para colocar a un militante político que sabe hacer “cualquier cosa. Ese tiempo pasó.

Ahora bien, pedirle a la gente que tenga paciencia, que no se desespere, que lo suyo viene mientras el tiempo pasa, desde una cima, gritando con un megáfono, es una burla. Muchos funcionarios son inaccesibles, nadie los ve, no responden llamadas ni reciben ni oyen a nadie, están ciegos, sordos y mudos, para las bases. A esa situación hay que buscarle salida rápido, sin atropellos ni maltrato. Hay que ponerse en los zapatos de los demás, sobretodo de los pobres desempleados.

Hay que decir la verdad. no hay forma, en medio de una crisis económica y sanitaria sin precedentes en muchos años, con un Estado hipertrofiado, muy grande para el país, resolver los problemas de empleo, educación, salud, vivienda, seguridad, etc. En otros países la gente no espera las elecciones para obtener un empleo, porque se trata de naciones desarrolladas o en vía de desarrollo, con una economía estable, una estructura empresarial poderosa y un Estado acorde, no tan politizado como el nuestro.

El presidente Abinader está en lo cierto cuando afirma que debe, a través de alianzas públicas con el sector privado crear fuentes de trabajo dignos, de calidad. Que la política no dé empleos, que la política no sea una fuente de enriquecimiento personal o grupal, que la política no prime en las instituciones públicas; el Estado debe ser un catalizador, un órgano que coadyuve al desarrollo. Esa tarea requiere de inversión cuantiosa en educación y salud. Y eso toma tiempo. Y no da votos.

El Estado no puede seguir siendo un huacal de botellas políticas, gente cobrando sin hacer una labor productiva. Más de 800 mil personas en la nómina del Estado y las nominillas de la corrupción con su barrilito y su cofrecito, tráfico de influencia y negocios ilícitos. ¡No puede ser! El Banco Central dominicano es más grande y poderoso que el de Chile, por ejemplo. ¡No! El PLD lo distorsionó y lo dañó todo, ahora Luís Abinader y el PRM tienen que arreglarlo todo para salvar al país, para encausarlo por el camino del progreso, pero para todos, no para un grupo de ladrones enquistados en el poder.