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Aldo Solé Obaldía: Martínez Trueba o el comienzo del fin
Por: RAFAEL PINEDA | 8:47 AM

DESDE EL ORIENTE

MONTEVIDEO, Uruguay, 19 de enero, 2021.- Con el título “Martínez Trueba, el comienzo del fin”, Aldo Solé Obaldía, quien se destaca por ser un reputado historiador y docente de Uruguay, nativo de la ciudad de Florida, capital del Departamento del mismo nombre, ha publicado su nueva obra literaria (la octava en su escala bibliográfica).

Tengo una especial admiración por los docentes a quienes considero profesionales imprescindibles de la sociedad. Igual rol confiero a los profesionales de la medicina. Si en la sociedad existen los imprescindibles, son estos. Van de la mano con el motor de la economía: Obreros y campesinos.

Aldo Solé Obaldía es uno de estos docentes a quienes genéricamente confieso admiración. Y en lo particular, la admiración es múltiple, porque además de ser docente de vocación y convicción, acumula otras cualidades: Es un inagotable investigador, narrador y poeta. Un hombre permanentemente abierto a la búsqueda de eventos que se entrecruzan con la historia local, nacional, regional y universal. Es autor de una hermosa novela histórica sobre la Revolución Francesa (Charles Henri Sanson, sobre la que el coreógrafo brasileño Jorge Heller se ha inspirado para una ópera que en este momento ensaya un elenco encabezado por la soprano Maite García Soto) y su residencia en el balneario de Atlántida es punto de referencia donde se reúnen artistas y gentes de letras de todas partes del mundo.

En 2019 publicó el libro “El gran elector”, que investiga el paso de los jefes políticos y de policía de Florida.

Aldo Solé Obaldía se dedica a tiempo completo a la docencia, a la investigación histórica, a la creación poética y a la literatura de ficción. A sus 48 años es un es un importante investigador de temas históricos.

Solé es, digamos, por apego a la tierra de origen y aunque no tenga designación oficial, el historiador de la ciudad de Florida.

Volviendo al tema del libro “Martínez Trueba, el comienzo del fin”, hace un retrato de este personaje que fue presidente de la República Oriental del Uruguay por un solo período, del 1951 al 1952, y aunque a la mayoría de sus contemporáneos les quedó la idea de que fue un hombre insípido y “un estadista de fácil olvido” (tal vez porque fue uno de esos hombres imperceptibles, alejados del relumbrón) estuvo destinado, como otros relevantes de la historia de la República Oriental, a servirle a la sociedad uruguaya.

Promediando el año 2020, apoyado por el sello editorial “AG-Ediciones”, Solé Obaldía, que además es crítico de cine y sexólogo, ha publicado este libro que reseña la vida de un personaje que, a pesar de no recibir la principalía con que se reconoce a otros líderes de igual trascendencia del siglo pasado, jugó un papel singular en la historia de Uruguay.

Resalta la duración de su Gobierno, ofrece detalles de las iniciativas presidenciales de quien, a su entender, ejerció una presidencia atípica y recorre la historia uruguaya desde el 11 de febrero del 1884, la fecha de su nacimiento, hasta el año 1987 cuando, por solicitud instrumentada por el profesor Juan Chenlo, director del liceo, se aprobó otorgarle al centro educativo el nombre de Andrés Martínez Trueba.

Sostenía el profesor Chenlo que era hora de hacerle justicia a la trayectoria de quien, aunque no había nacido en esa ciudad, instaló allí su farmacia, procreó a sus hijos y llevó una vida tan destacada que desde la labor comunitaria se impulsó a la presidencia de la nación. Su rol protagónico se proyectó con mucha fuerza, desde que llegó A Florida el año de 1904 (ó 1905) siendo un desconocido, integrándose a trabajar como docente, haciendo vida pública y llegando a representar a esa ciudad primero como diputado de la República en tres ocasiones, después como senador y desde otras instancias de poder político, ocupando el puesto de ministro de Corte Electoral, hasta ocupar la primera magistratura en el período precitado.

De ahí que el historiador replantea los objetivos de la época, pasándole revista a una presidencia ejercida en representación del Partido Colorado (la organización política que gobernó más de cien años en Uruguay), de quien posteriormente pasó a ser presidente del Consejo Nacional de Gobierno desde el 1952 hasta 1955.

¿Por qué Aldo Solé optó por Andrés Martínez Trueba como objeto de su proceso de investigación, acometiendo un estudio que le ocupa un volumen de más de 500 páginas?

El hecho de que llegara a ser presidente le bastaba. Como hombre público el nombre de Martínez estuvo asociado a “a la mejor época de los uruguayos”. Porque es una figura muy vinculada a Florida, remarca el historiador. Además, por el hecho mismo de trabajar en el liceo donde el estadista ejerció como profesor de literatura (a pesar de que era químico de profesión y dueño de una farmacia). Otro de los aportes que le hizo a Florida fue que desarrolló una intensa labor como periodista y en el 1919 fundó el diario de la ciudad, El Heraldo.

En el enfoque de Solé Obaldía, Martínez Trueba fue incansable luchador, un hombre que trabajó e hizo innumerables contribuciones; siendo parte de una generación visionaria que trabajó a favor de la comunidad en proceso de crecimiento, enarbolando ideas que llevó a la práctica con innumerables logros.

A Martínez Trueba el partido Colorado (con 180 años inscribiendo la historia oficial) no le ha reconocido ningún mérito como dirigente importante de sus filas. Tal vez porque se distinguió más como “Batllista” (por el líder de ese partido, José Batlle y Ordoñez).

Incluso en algún momento de su trayectoria en Florida, sus allegados llegaron a pensar que era un hombre del partido blanco (Partido Nacional). Porque obedecía a los principios de Batlle más que a los lineamientos colorados.

Hoy, los colorados no les perdonan ese arraigo, y lo ignoran; es la conclusión de Solé Obaldía.

El papel de Martínez Trueba trascendió las fronteras de la educación, del periodismo, del ejercicio químico, de la farmacéutica e incluso de la misma práctica política, llegando a intervenir en los linderos del arte convirtiéndose en el creador (a raíz de su gestión como intendente de Montevideo el año 1947) de “La Comedia Nacional”, una de las instituciones culturales más sólidas en Uruguay, en la actualidad con un prestigioso elenco dramático y sede en el Teatro Solís.

El libro de Solé Obaldía repasa la vida política de Martínez Trueba, pero también profundiza en aspectos de su vida privada.

Además, da vuelta a las páginas donde desvela las relaciones que tuvo con personas de su ámbito, especialmente aquellos que lo acompañaron en la fundación del diario El Heraldo, sobresaliendo los vínculos con don Francisco Paulino Bichó.

Solé Obaldía, con sus recursos de narrador, describe el perfil de Andrés Martínez Trueba: Un hombre culto, de perfil bajo, acostumbrado a trabajar en las sombras; llegando a la presidencia de la República desmanteló el aparato del poder ejecutivo y promovió la reforma Constitucional, iniciativa juzgada por sus contradictores como grave pecado.

“Nadie hizo en ningún país del mundo lo que hizo Martínez Trueba al llegar a la presidencia, y nadie nunca más volverá a hacerlo”: Llegar a la presidencia y desmantelarla con el apoyo de sectores como el propio Luis Alberto de Herrera.

Nuestro historiador concluye que Martínez Trueba ha sido relegado, su importancia ignorada, y aunque se le dedica una calle en el centro de Montevideo, es poco, sigue quedando en un plano secundario; considera que merece más que una calle, que se debe rescatar con mayor lucimiento su legado.

El libro de Aldo Solé Obaldía, aunque estudia mucho del ámbito local de Florida y de un líder del Partido Colorado, no es una historia enteramente local, ni es la de este partido. Es un libro que recupera seis décadas de la historia política del Uruguay.

*Título: Martínez Trueba, El comienzo del fin. Autor: Aldo Solé Obaldía. Páginas: 506. Editorial: AG Ediciones. Mes y año: Agosto 2020. País: Uruguay.